febrero 08, 2022

Jubilación anticipada... yo no lo pedí

"Sólo queda una hora. Mi último día de servicio. Jubilación anticipada... Yo no la pedí, pero la descripción lo dijo: un problema cardiaco. Tengo que hacerme la idea que debo despedirme de mi placa; de ella y los treinta y tantos años de protección, servicio, lágrimas. sangre, terror y triunfo que representa. Pienso en la tierna sonrisa de Mabel, en los entrecort que habrá comprado en la carniceria hoy. Pienso en el cabo que he dejado suelto: En algún lugar una niña estará en manos de un baboso sin escrupulos.

"Nancy C. once años. Probablemte ya esté muerta. De camino al almacen donde Vargas dijo que la tenían. Surge el dolor: maldita indigeston o eso espero que sea. Alvares y Mena dos matones todo terreno con incontinencia verbal. Debo actuar con discreción. Respiro hondo para que mi corazón se tranquilize. Pero no se tranquiliza. ¡Vamos, hombre! Te necesita --temblando saca del gaban dos pastillas -- El medico dijo que sería así, Tomate la pastilla te digo -- cae al suelo, golpea el puño contra el suelo, del pecho saca la pistola -- se acabo con actuar con discreción, ... ¡se acabo! -- dice mientras se pone de pie -- Respira abuelo. Que no se diga que estas acabado. ¡Que diablos! Entra al saco, a él le gusta oirlos gritar.

"He visto sus victimas con la cara descompuesta, con los ojos desencajados. Paralizadas hasta el último aliento de vida. No hay gritos.... O llego a tiempo... o demasiado tarde. -- disparos -- No es nada, una herida superficial. ¡Levantate abuelo!

--¡Ignacio! ¡Rindete! Suelta a la niña
--No hay nada que puedas hacerme Verdugo ¿Sabes quien soy? No sabes quien es mi padre. Soy intocable y tú eres sólo un comisario. Mirate, ni para disparar te quedan fuerzas.
--Claro que si -- dice apuntando y dandole en la oreja izquierda

Ignacio cae al suelo, Nancy ya libre gatea al lado del hombre

--Cierra los ojos Nancy, no quiero que veas esto, hazme caso cierra los ojos

"Le quitó el arma... las dos. -- desde atràs se oye un disparo que le llega al hombro - Vaya forma de acabar con un compañero

- Corre a casa Nancy ¡Corre!
- Sientate Verdugo! O te dejo tieso
-Eres tan lento que no me detendras
-¡Sientate!
-¡No me detendras!

Disparos... Grito de Nancy... Verdigo cayó moribundo.

"Al final me he sentado, tal y como me dijo. Las sirenas se acercan. Eatá a salvo. Se hace la oscuridad, pero no me importa. Tengo sueño. No pasa nada, estoy bien. Nancy esta a salvo.




"Mi último día de servicio. Jubilación anticipada... Yo no la pedí, pero la descripción lo dijo: un problema cardiaco. El viejo muere, la niña vive. Me parece justo.






Memorias del Escribano



julio 14, 2021

Los demonios de cabecera

 Mis demonios se pasean por mi habitación como dueños y señores dejándome a mí como invitada.

 Mis demonios me hacen recordar momentos dolorosos y posibles escenarios negativos alrededor de un nuevo prospecto

 Mis demonios me hacen sucumbir en el pensamiento, al más doloroso e implacable momento de separación y ruptura de un sueño casi logrado haciendo mofa de mi desgracia.

 Lo que mis demonios no saben, es que ahora soy mas fuerte, mas poderosa, puesto que lo que no te mata te hace mas fuerte

Es una lucha contante entre ellos y yo que a veces se torna más fuerte y otras veces gano yo.







Alengüei Kayun



julio 13, 2021

Noche misteriosa

Esa noche no sé por qué me dieron ganas de salir a caminar, todo oscuro sólo una que otra casa alumbraba la vereda, tenia ganas de ir a su casa, por eso quizás salí. Abrí la reja, baje los peldaños y después de cerrarla mee dirigí con rumbo a su casa, en frente de mí por la otra vereda, dos hombres venían corriendo con antorchas con las cuales y sin consideración empezaron a quemar las casas una por una, me devolví corriendo llegue a la casa avise a mi madre, ella prendió las luces y yo salí con mi hermana con la escopeta.

Al otro día los fui a ver a ver al hospital, no se lo que lo que les paso, sólo sabía que estaban fuera de peligro, la enfermera me dijo que estaban el a la misma habitación que yo estuve cuando sufrí el accidente, mi mamá con mi hermana fueron conmigo, me esperaron en la sala. El hospital tenia ese particular olor que me revolvía el estomago era por eso que llevaba conmigo un frasquito de esencia, mí madre al principio no queso, ella sabia que sentía algo por él, y no quería que fuera sola, in embargo mi hermana la detuvo con un gesto y haciendo otro me dijo que me fuera, fue entonces que entre sola en la habitación, lo vi en la cama y en la otra a su hermano, ambos recuperándose, se me salía el corazón por la boca cuando lo vi con una túnica y los brazos con pequeñas, pero profundas heridas, me acerque muy despacito cuando se despertó y me sonrió, su hermano aun dormía. – Ven – me dijo despacio y con la voz muy débil, me estregó un papel arrugado que saco de bajo de su almohada y fue ahí cuando lo abrase, mi madre entro con cara despavorida, me sostuvo del brazo y me saco a empujones de la habitación, lo único que pude leer de la nota fue “Mi querida…” por que mi madre me lo arrebato y no supe nada más del papel. En ese instante me desconsolé llorando y fue mi hermana la que me consoló ya que mi madre se fue refunfuñando metros más adelante.

Hace pocos días que los dieron de alta y fueron a la casa, era la hora del almuerzo y faltaban bebidas porque habían llegado muchos parientes y amigos para ayudarnos en la minga , me acerque sin que mi madre lo notase a hablar con él para acompañarlo a comprar ya que a él lo habían mandado, y al ver mi carita que ya me salía una lágrima, me guiño el ojo, me tomo de la mano fu conmigo a donde mi hermana y los tres fuimos a comprar no me soltaba la mano, de repente me dice – No pudiste leer la nota cierto – si – le digo yo – no pude – su mano no me soltaba, mi hermana se fue adelante por que había divisado a una amiga, creo que tenia planes porque me hizo una seña con la mano y se fue , yo por mi parte no me quería devolver, me abraso y yo también.




Alengüei