Un hombre solo en una casa sola
No tiene deseos de encender el fuego
No tiene deseos de dormir o estar despierto
Un hombre sola en una casa enferma.
No tiene deseos de encender el fuego
Y no quiere oír más palabra del futuro
El vaso de vino se ha marchitado como un magnolio
Y a él no le importa estar dormido o despierto.
La escarcha a empañado las ventanas
Pero a él solo le importa mirar la apagada chimenea
Solo le gustaría tener una copa que le contara una vieja historia
A ese hombre solo en esa casa sola.
Una historia como las que oía en su casa natal
Historias que no recuerda como no recuerda que aún está vivo
Ve solo una copa vacía y una magnolia marchita
Un hombre solo en una casa enferma
Teiller J. (2002) Un hombre solo en una casa sola
En "Los dominios perdidos": Fondos de la Cultura Económica
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